Tema 3 Cómo hablar con su hijo sobre los trastornos

  • Abrir con preguntas

Cualquier buena relación comienza manteniendo abiertas las líneas de comunicación. Pero muchas veces los padres recurren al modo de sermón y hablan con sus hijos sobre lo que ven o lo que les preocupa. Cuando esto sucede, es probable que sus hijos se cierren o se desconecten de usted. Los trastornos alimentarios a veces son impulsados ​​por emociones, así que pregúnteles cómo se sienten y qué está sucediendo en su vida. Es posible que descubra que su hijo se siente triste, fuera de control o abrumado. O puede descubrir que están luchando con su autoestima. Según lo que aprenda, podrá guiar y apoyar a su hijo a través de conversaciones relevantes.

  • Abstenerse de comentar sobre su cuerpo

A veces los trastornos alimentarios se desarrollan debido a una obsesión por la apariencia física. La comida se convierte en el punto central porque los niños o adolescentes creen que pueden lograr lo que quieren controlando de alguna manera lo que consumen. Como padre, trate de no comentar sobre la apariencia o el peso de su hijo.

  • Elija las palabras con cuidado

Entrar en muchos detalles sobre los trastornos alimentarios o describir comportamientos específicos puede resultar contraproducente. En lugar de ayudar a su hijo a ver los peligros que plantean los trastornos alimentarios, corre el riesgo de proporcionarle ideas adicionales sobre cómo lograr sus objetivos.

También debe tener cuidado al hablar de comportamientos específicos que haya presenciado y quiera expresar su preocupación. Haga preguntas y déles espacio para hablar, pero evite avergonzar a su hijo o decirle lo que necesita cambiar.

  • Ofrecer empatía

Aunque es tentador ofrecerse a intentar solucionar esta situación para su hijo, no logrará mucho si sigue este camino. En cambio, su hijo necesita saber que usted se preocupa por él y que está ahí para apoyarlo. Haga lo que pueda para que se sientan seguros. Sea accesible y escuche lo que tienen que decir.

¿Cómo pueden los padres ayudar a un adolescente con TDAH?

El TDAH afecta todos los aspectos de la vida de un adolescente. Como padre, su primer objetivo debe ser hablar abiertamente con su hijo adolescente. Sea solidario y tolerante en todo momento. También puede pedir ayuda al pediatra de su hijo para hablar sobre el TDAH y su tratamiento.

Al tomar las siguientes medidas, puede ayudar a su adolescente a controlar el TDAH:

  • Proporcione expectativas, instrucciones y límites claros y consistentes.
  • Establece un horario diario y mantén las distracciones al mínimo.
  • Apoye actividades en las que su hijo adolescente pueda tener éxito personal (deportes, pasatiempos o lecciones de música, por ejemplo).
  • Desarrolle la autoestima de su adolescente afirmando un comportamiento positivo.
  • Recompense el comportamiento positivo.
  • Establecer consecuencias por el mal comportamiento.
  • Ayude a su adolescente con la programación y la organización.
  • Mantenga una rutina estructurada para su familia con la misma hora de despertarse, comer y acostarse.
  • Configure un sistema de recordatorios en casa para ayudar a su hijo adolescente a cumplir con su cronograma y recordar los proyectos vencidos. Asegúrese de incluir tareas y tiempo de juego en el horario. Los niños pueden beneficiarse de una representación visual de su horario, como un calendario o una lista. Repase esto con ellos con frecuencia.
  • Trabaje con los maestros de su hijo adolescente para asegurarse de que esté concentrado en su tarea en la escuela.
  • Mantenga la calma al disciplinar a su adolescente.
  • Pon un buen ejemplo. Los adolescentes no siempre lo demuestran, pero los adultos en sus vidas son muy influyentes e importantes para ellos.
  • Asegúrese de que su hijo adolescente duerma lo suficiente. Establezca reglas firmes para la televisión, las computadoras, los teléfonos, los videojuegos y otros dispositivos. Asegúrese de que todos estén apagados mucho antes de acostarse.
  • Organiza artículos cotidianos. Tu hijo debe tener un lugar para cada cosa y mantener cada cosa en su lugar. Esto incluye ropa, mochilas y útiles escolares.
  • Utilice organizadores de tareas y cuadernos. Haga hincapié en la importancia de que su hijo escriba las tareas y lleve a casa los libros necesarios. Una lista de verificación puede ser útil para asegurarse de que artículos como libros escolares, loncheras y chaquetas se lleven a casa todos los días.